Vida ajetreada

PERIPLO. Taylor fue una estrella en Hollywood a los 12 años, una divorciada a los 18, diosa del cine a los 19 y viuda a los 26. REUTERS/AP1528172
DANIEL DOMÍNGUEZ Z.
ddominguez@prensa.com
Elizabeth Liz Taylor representa ese pequeño grupo de actores infantiles que lograron sobrevivir a la adolescencia (debutó en la pantalla grande cuando tenía 10 años), y seguir con empleo dentro de la industria del séptimo arte; aunque al llegar a las cinco décadas, su presencia se hizo cada vez más irregular.
Taylor entró al negocio del cine cuando a los intérpretes les pagaban en Hollywood por semana, no importaba en cuántas películas o series participaran.
Comenzó recibiendo un salario de 100 dólares cada siete días hasta alcanzar la cifra récord de un millón de dólares por solo estelarizar Cleopatra (1963), donde conoció al que sería dos veces su esposo: el actor Richard Burton.
Entre 1960 y 1970 no decía un parlamento al frente de una cámara sin antes recibir un cheque con seis cifras. Después hizo un par de trabajos por un cuarto o medio millón de dólares hasta llegar a su mejor recompensa metálica: los 2 millones y medio por ese desastre que fue The Flinstones (1994).
Pasos
A la que nació el 27 de febrero de 1932 en Hampsted (Londres), le vino lo de actriz de la mano de su madre que se dedicó al teatro, y su gusto por coleccionar obras de arte de su padre que era marchante.
Fue un amigo de la familia quien le propuso que participara en un casting cuando era una niña, y ejecutivos de la Universal Pictures le dieron empleo.
En los años de 1940, Liz se hizo conocida con películas como National Velvet (1944) y Little Women (1949), aunque su condición de diva comenzó en la década de 1950 con tres películas claves: Giant (1956), al lado de Rock Hudson y James Dean; Raintree County (1957), con Montgomery Clift; y La gata sobre un tejado de zinc (1958), junto a Paul Newman.
En los 1960 su existencia iba mil kilómetros por segundo; participó en 14 películas y tenía jugosos contratos como modelo de revistas y como imagen de productos comerciales.
Pero luego tantos privilegios como que molestó a los hados, pues comenzó entre 1970 hasta el día de su muerte una odisea que incluye adicciones a drogas, más de 30 intervenciones médicas (sin contar las estéticas) por diversos problemas en espalda, piernas y cuello, más un tumor cerebral benigno, un cáncer de piel y dolencias relacionadas con la neumonía y la arritmia cardíaca.
Una chica gustosa de casarse
Se casó con el empresario Conrad Hilton Jr. en 1950 a los 18 años. Después lo hizo con el actor Michael Wilding en 1952, pasaron juntos cuatro años y medio, y tuvieron dos hijos, Michael Jr. y Christopher Edward. Entonces se casó con el productor de cine Michael Todd en 1957, tuvieron una hija, Elizabeth, y Todd murió en un accidente aéreo en 1958. El padrino de su boda fue Eddie Fisher, quien dejó a su esposa para casarse con Taylor en 1959.
Se mudaron a Londres, donde ella filmaba Cleopatra, cuando conoció a Richard Burton, con quien se unió en matrimonio dos veces. Dicha unión produjo su cuarta hija, María. Luego se casó con John Warner, un ex secretario de la armada, en 1976 y se divorciaron en 1982. En octubre de 1991 se casó con el camionero Larry Fortensky y en 1995 se separaron.
AP
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